mercoledì, gennaio 03, 2007

posible final

Hasta aquí corazón,

Hemos llegado al famoso punto de no retorno, en donde un segundo puede costar semanas, o acaso meses. Tiempo que no viviremos igual, y que por esto suplico.

Creo que nos dimos la oportunidad de conocernos y querernos, de que nos dimos momentos de magia, que aunque lo vimos difícil, lo intentamos, que hicimos lo mejor que entendimos que podíamos; sin embargo el esfuerzo se vio nublado por diferentes razones.

Mis reglas me obligan a dejar caer al rey, a darme por vencido… siempre hay un momento en el que uno sabe que la partida esta perdida, o que no vale la pena. Personalmente creo que el juego no era entre nosotros dos, sino más bien, nosotros unidos contra lo peor de nosotros mismos.

La culpa no te la achaques, y tampoco a mi. Todos los eventos, o por le menos eso es lo que me gusta creer, en una pareja, son causados por cada uno de sus miembros en consecuencia con el otro, es decir que todo sucede en grupo, mas no debido a una sola persona. Por esto paso a exponer mis razones sin intentar culparte de nada, haciendo un simple análisis de la mente humana, en este caso, la mía (en consecuencia con la tuya).

Esta exposición intentare hacerla cronológica con la vida de nuestra relación: en un principio inicié este intrincado juego, no por pasión, o por sentir una motivación realmente fuerte para con este, sino abierto a la posibilidad de encontrar la felicidad y el cariño, que el hombre fue condenado a buscar por toda la eternidad. Estaba consciente de que te utilizaría para satisfacer necesidades como la de la atención, o la que impera en mí: la soledad; no me pareció mal utilizarte, sabiendo todo lo que te iba a ofrecer.

Intenté hacer funcionar la relación, el problema lo encontré al darme cuenta de que no le estaba dedicando el 100% a aquel intento, al preguntarme a mi mismo el por qué de la carencia de dedicación, al ver que no me puedo abrir contigo, al saber que la base de mis fundamentos como pareja, que es la comunicación profunda, había sido desmoronada por mi mismo, y por nosotros. Fue en ese momento que me encontré a mi mismo completo, con una parte inherente que detesto de mí, pero de la que sin embargo no puedo deshacerme; esta personalidad escondida del Mr. Hide que llevo dentro y que al apoderarse de mi, decidió utilizarte aún sabiendo que no tendría una manera de pagarlo…
Descubrí en ti algo especial acerca de la personalidad de tu pareja. Esto es: que no es Tan magnifico como presumía, en ti se vio a si mismo como un simple mortal que no podía dar lo que le era requerido. No supe como darte lo que necesitas, y el sentimiento de fracaso logró ahogar el autoestima que como estandarte llevaba conmigo.

Supongo que poco a poco, entre los dos, fuimos acabando con la esperanza que tenía sobre la posibilidad de esta relación. Esta que día a día veo más perdida, y que, aunque con temor por lastimarte, he decidido abandonar.

Te quise hasta donde pude...

Nessun commento: