(mi interpretación de Mariana interpretándome)
duda...
risas...
“Al fin... al fin... Se... ha volado eso que complementaba la duda de mi generosidad amorosa.Se ha ido y sigue aquí.
Voló dando vueltas haciendo círculos encima de mi cabeza, porque a pesar de que mi mente ha querido partir, me he paralizado.
Ella llamó... ahí me quedé?...
La frialdad de sus palabras made me realice de la duda que tenia acerca de su generosidad amorosa.
Fue rápido, pero duro años, duro silencios incómodos. Soy feliz. Feliz de esta nueva soledad a la que me enfrento... de mi individualidad, porque se que ella es feliz.todas las carencias que hubo en la relación se esfuman atenuándose... y evacuan el alma... no, eso no...
Se esfuman y se ahogan en un mar de respuestas.
Por que...?por que...?por que el destino de nuestra relación fue difuso desde el comienzo?cerré los ojos y camine sin saber si el piso estaba empedrado. Ella camino junto a mi; pero llegamos a un punto en el que no pude resistir la tentación. Entonces, abrí los ojos y me asusté, me asusto encontrarme a mi mismo perdido , a mitad de la nada...
Esperé, y Al fin ella abrió los ojos.
No sabíamos por donde seguir, y tampoco como regresar.
Yo buscaba claridad. Pero ella...Ella buscaba algo más, algo diferente, buscaba algo inexistente, y Yo, no quise esperarla, no supe mostrarle el camino.
tomamos caminos diferentes... Al fin”
(su interpretación del Mr. Hyde que llevo dentro)
"El que no sabe a dónde va, nunca llegará a ningún lugar."
"Fuck you I say, as Mr. Self really wants to yell that four letter word to that fucking bitch. Why couldn’t you fucking handle me? Was I too much for you? How could you not even demonstrate that my affection enchanted your smileWhy can’t you just see? I want you. Why do you have to be such a girl? And deny the possibility of growing up? Was I asking too much? Perhaps I was. To be perfectly honest, I never believed in this adventure that we began with strange looks and hysterical laughs. I think you didn’t believe in this either, but I also think that your level of being a hypocrite is in a much too advanced level. You made it impossible for me. To be myself. You didn’t let me. You wanted me to be like everyone else. And I couldn’t. I am much better… in some ways. I just wanted you to make me and all my qualities yours. I wanted to show you a different but (possible) better way of life, a way of life which bases are not destroying, but creating, an inspiring way of life. That makes you be as perfect as you let yourself be. A way of life that lets you begin meeting your soul. This way of life that I once had. And right is leaving inside of a lost memory, but is slowly fading away while my heart cries in pain. Why is the human being damned of imperfection? The answer is simple. It is that when something achieves to be near perfection, something inside of it grows. In my case, and in my experience this was a personal demon. It was my own arrogance. Perhaps this is the answer of all my questions. Perhaps. It was arrogance that made me begin this trip, this voyage, without even believing in it, or perhaps not. Perhaps it was fate. Or perhaps my head is just messing around with me, and nothing that I say or think is true. And we could have been perfect for each other if we had let us be just ourselves around each other, and not the meaning that we’ve given to perfection in our little minds. I guess we’ll never know. And to be honest I don’t care. I don’t want to care, ‘cause it troubles me. That’s all for now. Your character has died in my movie and if you ask me a train ran over it, or maybe, to make it more interesting, your ashes were found in a small town, near a remote country that no one has ever heard of."
lunedì, gennaio 08, 2007
soledad, o necesidad?
Soledad o necesidad…ambas una enfermedad
No importa el por qué, ya que la respuesta que sea es mala.
Es este momento uno terrible, y a la vez uno mágico.
La primera afirmación se debe a que no encontraré manera alguna de estar bien conmigo mismo al contestar esto, pero vislumbro la respuesta y decido seguir adelante con estos escritos (Que aunque no son para alguien en particular, son tal vez para todos los que lo lleguen a leer) que tal vez me hagan mejorar como persona al aceptar mi naturaleza humana, encaminada a la imperfección.
El primer olor, que como una tesis me llega es el de la soledad. Por qué si no, estar con alguien a quien no amas realmente, alguien a quien no conoces en profundidad, y de quién dudas frecuentemente. Alguien que no sabes que es lo que piensa del mundo, y que cuando preguntas, obtienes una respuesta tan vaga, que te deja una visión mas nublada que con la que comenzaste. Será entonces por la soledad que sentiría sin ella, o más bien por el temor a lastimarla. No lo sé.
Otra idea es que el sentimiento que me tiene acaparado es el de la desesperación. Esta causada por una implacable necesidad de ser escuchado (tanto en el sentido literal como en el figurativo) que se ve desatendida por ella; y que al ser pedida con palabras, obtiene como única respuesta una mueca de desprecio.
La conclusión a la que llego es a que estoy con ella por una mezcla de muchas más rezones de las que hay situadas en el título. Entre ellas, mi arrogancia y mi obsesión self-perfectioning que no me deja ser libre sin importar las consecuencias, mi miedo a la soledad, que aunque la estoy viviendo, probablemente sería peor; Las necesidades sexual y psicológicas son otro factor importante, entre las que esta el hecho de que soy convenenciero y estoy seguro de que muchas necesidades se ven saciadas al estar con ella.
Tristemente, no veo nada en el futuro. Está vacío, y eso no me agrada. Nunca he sido de la idea de caminar sin un destino, siempre he tenido uno; aunque este sea meramente espiritual, o psicológico, lo he tenido siempre. En esta extraña relación en la que me metí, no lo veo, y eso me desespera. En una relación nunca había necesitado objetivos, o un futuro, pero ésta, es una relación diferente, en la que camino en círculos como un caballa siendo domado a su pesar. Metáfora perfecta: el caballo sin jinete tendrá que valerse por si mismo, está condenado a vivir sin un compañero, y no quedará registro alguno de su posible grandeza. Sin embargo, si se deja domesticar, dejaría de ser el mismo caballo, dependería completamente de su amo para la supervivencia, y de su jinete para poder competir. Su vida sería más cómoda. ¿Pero realmente es eso lo que quiere el caballo?
Mi personalidad no me deja ser como la sociedad, y buscar las carencias que tengo en otra mujer, sin dejar las comodidades que ya me son ofrecidas.
Me encuentro en un dilema:
Me conformo con lo que tengo y sigo viviendo tanto la desesperación como los lujos, dándole tiempo al tiempo y posponiendo este dilema esperando una respuesta inminente, o le doy tal vez una respuesta errónea y lastimo a alguien que no se lo merece (otro dilema, ya que si esta decisión fuese acertada, le evitaría más dolor del que es causado en este supuesto); me libero a mi mismo, me abro posibilidades en el mundo de las mujeres, me doy paz, y me fuerzo a enfrentarme a mi soledad… OTRA VEZ?
No importa el por qué, ya que la respuesta que sea es mala.
Es este momento uno terrible, y a la vez uno mágico.
La primera afirmación se debe a que no encontraré manera alguna de estar bien conmigo mismo al contestar esto, pero vislumbro la respuesta y decido seguir adelante con estos escritos (Que aunque no son para alguien en particular, son tal vez para todos los que lo lleguen a leer) que tal vez me hagan mejorar como persona al aceptar mi naturaleza humana, encaminada a la imperfección.
El primer olor, que como una tesis me llega es el de la soledad. Por qué si no, estar con alguien a quien no amas realmente, alguien a quien no conoces en profundidad, y de quién dudas frecuentemente. Alguien que no sabes que es lo que piensa del mundo, y que cuando preguntas, obtienes una respuesta tan vaga, que te deja una visión mas nublada que con la que comenzaste. Será entonces por la soledad que sentiría sin ella, o más bien por el temor a lastimarla. No lo sé.
Otra idea es que el sentimiento que me tiene acaparado es el de la desesperación. Esta causada por una implacable necesidad de ser escuchado (tanto en el sentido literal como en el figurativo) que se ve desatendida por ella; y que al ser pedida con palabras, obtiene como única respuesta una mueca de desprecio.
La conclusión a la que llego es a que estoy con ella por una mezcla de muchas más rezones de las que hay situadas en el título. Entre ellas, mi arrogancia y mi obsesión self-perfectioning que no me deja ser libre sin importar las consecuencias, mi miedo a la soledad, que aunque la estoy viviendo, probablemente sería peor; Las necesidades sexual y psicológicas son otro factor importante, entre las que esta el hecho de que soy convenenciero y estoy seguro de que muchas necesidades se ven saciadas al estar con ella.
Tristemente, no veo nada en el futuro. Está vacío, y eso no me agrada. Nunca he sido de la idea de caminar sin un destino, siempre he tenido uno; aunque este sea meramente espiritual, o psicológico, lo he tenido siempre. En esta extraña relación en la que me metí, no lo veo, y eso me desespera. En una relación nunca había necesitado objetivos, o un futuro, pero ésta, es una relación diferente, en la que camino en círculos como un caballa siendo domado a su pesar. Metáfora perfecta: el caballo sin jinete tendrá que valerse por si mismo, está condenado a vivir sin un compañero, y no quedará registro alguno de su posible grandeza. Sin embargo, si se deja domesticar, dejaría de ser el mismo caballo, dependería completamente de su amo para la supervivencia, y de su jinete para poder competir. Su vida sería más cómoda. ¿Pero realmente es eso lo que quiere el caballo?
Mi personalidad no me deja ser como la sociedad, y buscar las carencias que tengo en otra mujer, sin dejar las comodidades que ya me son ofrecidas.
Me encuentro en un dilema:
Me conformo con lo que tengo y sigo viviendo tanto la desesperación como los lujos, dándole tiempo al tiempo y posponiendo este dilema esperando una respuesta inminente, o le doy tal vez una respuesta errónea y lastimo a alguien que no se lo merece (otro dilema, ya que si esta decisión fuese acertada, le evitaría más dolor del que es causado en este supuesto); me libero a mi mismo, me abro posibilidades en el mundo de las mujeres, me doy paz, y me fuerzo a enfrentarme a mi soledad… OTRA VEZ?
mercoledì, gennaio 03, 2007
posible final
Hasta aquí corazón,
Hemos llegado al famoso punto de no retorno, en donde un segundo puede costar semanas, o acaso meses. Tiempo que no viviremos igual, y que por esto suplico.
Creo que nos dimos la oportunidad de conocernos y querernos, de que nos dimos momentos de magia, que aunque lo vimos difícil, lo intentamos, que hicimos lo mejor que entendimos que podíamos; sin embargo el esfuerzo se vio nublado por diferentes razones.
Mis reglas me obligan a dejar caer al rey, a darme por vencido… siempre hay un momento en el que uno sabe que la partida esta perdida, o que no vale la pena. Personalmente creo que el juego no era entre nosotros dos, sino más bien, nosotros unidos contra lo peor de nosotros mismos.
La culpa no te la achaques, y tampoco a mi. Todos los eventos, o por le menos eso es lo que me gusta creer, en una pareja, son causados por cada uno de sus miembros en consecuencia con el otro, es decir que todo sucede en grupo, mas no debido a una sola persona. Por esto paso a exponer mis razones sin intentar culparte de nada, haciendo un simple análisis de la mente humana, en este caso, la mía (en consecuencia con la tuya).
Esta exposición intentare hacerla cronológica con la vida de nuestra relación: en un principio inicié este intrincado juego, no por pasión, o por sentir una motivación realmente fuerte para con este, sino abierto a la posibilidad de encontrar la felicidad y el cariño, que el hombre fue condenado a buscar por toda la eternidad. Estaba consciente de que te utilizaría para satisfacer necesidades como la de la atención, o la que impera en mí: la soledad; no me pareció mal utilizarte, sabiendo todo lo que te iba a ofrecer.
Intenté hacer funcionar la relación, el problema lo encontré al darme cuenta de que no le estaba dedicando el 100% a aquel intento, al preguntarme a mi mismo el por qué de la carencia de dedicación, al ver que no me puedo abrir contigo, al saber que la base de mis fundamentos como pareja, que es la comunicación profunda, había sido desmoronada por mi mismo, y por nosotros. Fue en ese momento que me encontré a mi mismo completo, con una parte inherente que detesto de mí, pero de la que sin embargo no puedo deshacerme; esta personalidad escondida del Mr. Hide que llevo dentro y que al apoderarse de mi, decidió utilizarte aún sabiendo que no tendría una manera de pagarlo…
Descubrí en ti algo especial acerca de la personalidad de tu pareja. Esto es: que no es Tan magnifico como presumía, en ti se vio a si mismo como un simple mortal que no podía dar lo que le era requerido. No supe como darte lo que necesitas, y el sentimiento de fracaso logró ahogar el autoestima que como estandarte llevaba conmigo.
Supongo que poco a poco, entre los dos, fuimos acabando con la esperanza que tenía sobre la posibilidad de esta relación. Esta que día a día veo más perdida, y que, aunque con temor por lastimarte, he decidido abandonar.
Te quise hasta donde pude...
Hemos llegado al famoso punto de no retorno, en donde un segundo puede costar semanas, o acaso meses. Tiempo que no viviremos igual, y que por esto suplico.
Creo que nos dimos la oportunidad de conocernos y querernos, de que nos dimos momentos de magia, que aunque lo vimos difícil, lo intentamos, que hicimos lo mejor que entendimos que podíamos; sin embargo el esfuerzo se vio nublado por diferentes razones.
Mis reglas me obligan a dejar caer al rey, a darme por vencido… siempre hay un momento en el que uno sabe que la partida esta perdida, o que no vale la pena. Personalmente creo que el juego no era entre nosotros dos, sino más bien, nosotros unidos contra lo peor de nosotros mismos.
La culpa no te la achaques, y tampoco a mi. Todos los eventos, o por le menos eso es lo que me gusta creer, en una pareja, son causados por cada uno de sus miembros en consecuencia con el otro, es decir que todo sucede en grupo, mas no debido a una sola persona. Por esto paso a exponer mis razones sin intentar culparte de nada, haciendo un simple análisis de la mente humana, en este caso, la mía (en consecuencia con la tuya).
Esta exposición intentare hacerla cronológica con la vida de nuestra relación: en un principio inicié este intrincado juego, no por pasión, o por sentir una motivación realmente fuerte para con este, sino abierto a la posibilidad de encontrar la felicidad y el cariño, que el hombre fue condenado a buscar por toda la eternidad. Estaba consciente de que te utilizaría para satisfacer necesidades como la de la atención, o la que impera en mí: la soledad; no me pareció mal utilizarte, sabiendo todo lo que te iba a ofrecer.
Intenté hacer funcionar la relación, el problema lo encontré al darme cuenta de que no le estaba dedicando el 100% a aquel intento, al preguntarme a mi mismo el por qué de la carencia de dedicación, al ver que no me puedo abrir contigo, al saber que la base de mis fundamentos como pareja, que es la comunicación profunda, había sido desmoronada por mi mismo, y por nosotros. Fue en ese momento que me encontré a mi mismo completo, con una parte inherente que detesto de mí, pero de la que sin embargo no puedo deshacerme; esta personalidad escondida del Mr. Hide que llevo dentro y que al apoderarse de mi, decidió utilizarte aún sabiendo que no tendría una manera de pagarlo…
Descubrí en ti algo especial acerca de la personalidad de tu pareja. Esto es: que no es Tan magnifico como presumía, en ti se vio a si mismo como un simple mortal que no podía dar lo que le era requerido. No supe como darte lo que necesitas, y el sentimiento de fracaso logró ahogar el autoestima que como estandarte llevaba conmigo.
Supongo que poco a poco, entre los dos, fuimos acabando con la esperanza que tenía sobre la posibilidad de esta relación. Esta que día a día veo más perdida, y que, aunque con temor por lastimarte, he decidido abandonar.
Te quise hasta donde pude...
¿por que?
¿Por qué no fui?
Me pregunto sin oír respuesta; sin embargo mil respuestas he inventado.
Y de ellas ninguna me satisface
Una pregunta fácil de formular
¿Por qué?
Y simplemente demasiado difícil para contestarla.
¿Habrá acaso alguien a quien le guste esa pregunta?
Y si a nadie le gusta estar bajo ella,
Ironías del destino,
¿Por qué será entonces que todos la formulamos con frecuencia irreprimible?
Como si fuera nuestra necesidad acosarnos de esa manera
Yo lo hago,
y heme aquí.
No termino de descifrarme a mi mismo.
(Y como un rayo fulminante que trae la respuesta, veo a mis manos escribir:)
Esa, y no otra, es la respuesta a esta, y todas las cuestiones que tranquilo no te han dejado.
Cómo querer entender a tu pareja si antes no te entiendes a ti mismo.
Sabías lo que querías, y en este caso, por ser cortés, o cualquier otro eufemismo para imbécil, no pediste lo que veías tan cerca, y que diste por tuyo.
La arrogancia de creer poder predecirla, y el error con el que te topaste cuando la operación turnó fallida fueron los que te hicieron no ir.
Y por ende,
hacerte sentir así.
Me pregunto sin oír respuesta; sin embargo mil respuestas he inventado.
Y de ellas ninguna me satisface
Una pregunta fácil de formular
¿Por qué?
Y simplemente demasiado difícil para contestarla.
¿Habrá acaso alguien a quien le guste esa pregunta?
Y si a nadie le gusta estar bajo ella,
Ironías del destino,
¿Por qué será entonces que todos la formulamos con frecuencia irreprimible?
Como si fuera nuestra necesidad acosarnos de esa manera
Yo lo hago,
y heme aquí.
No termino de descifrarme a mi mismo.
(Y como un rayo fulminante que trae la respuesta, veo a mis manos escribir:)
Esa, y no otra, es la respuesta a esta, y todas las cuestiones que tranquilo no te han dejado.
Cómo querer entender a tu pareja si antes no te entiendes a ti mismo.
Sabías lo que querías, y en este caso, por ser cortés, o cualquier otro eufemismo para imbécil, no pediste lo que veías tan cerca, y que diste por tuyo.
La arrogancia de creer poder predecirla, y el error con el que te topaste cuando la operación turnó fallida fueron los que te hicieron no ir.
Y por ende,
hacerte sentir así.
Iscriviti a:
Commenti (Atom)