giovedì, febbraio 14, 2008

NATALIA

Parece ser que hay algo más fuerte que las simples coincidencias,
ese algo que nos hizo conocernos,
ese algo que ahora no me deja oír tu voz...

Ese algo que ahora no me deja oír tu voz más allá de la del olvido,
de la de los recuerdos,
de la que imagino en tu boca con tus cartas...
que leo una y otra vez,
para seguirte escuchando y mitigar esa hambre infinita:
la que da cuando sentimos vacío,
esa que no desaparece con comida,
ni sexo, ni drogas... esa que no se va nunca
aunque a veces no sintamos: Ahí está siempre!

Esa que junto con la soledad,
siempre nos acompaña,
acariciándonos los oídos,
provocando un delicado y sensual chirrido monótono,
rellenando el paisaje de la vida,
que en tu ausencia se vuelve aburrida,
que el sentido que mis palabras le daban se cae...
como costras viejas en un cuerpo herido.

-Te quiero, Te amo!

eso me digo y te digo,
para recordarme el porqué,
para saber cual semilla dio el árbol,
cuyas raíces me recuerdan las tuyas,
cuya sombra me enfría suavemente
y me dice qué penas sufren mis labios.

1 commento:

Anonimo ha detto...

blabla