martedì, gennaio 08, 2008

La Luz

Hemos descubierto juntos muchas cosas…
He descubierto una ventana, una ventana en la que entra tu luz…
Y una luz hermosa y cegadora a la que me cuesta acostumbrarme…
Te siento como al sol, diario, cálido, musical…
Eres maravillosa, lo sabes.
Entras sin previo aviso, justo después de la luna
Entras sin preguntar, simplemente entras
Y me enseñas cosas hermosas que tu no sabes,
No sabes porque no las ves, porque tu luz te ciega también
No te ves como te veo, desde afuera…

Soy ojos humanos, y a veces no tanto.
Te veo, y después de unos segundos de absorberte y medirte,
Lo hago, cierro el diafragma natural,
Encuentro el nivel apropiado para disfrutarte y disfrutar lo que rosas
Lo que iluminas…
Esas cosas amorfas que dejan de serlo con tu simple estar…

Dices conocerte.
Se que no es cierto, se que veo tonalidades que no te permites
Que te niegas a todo lo que no logras sentir,
Que te doy miedo, porque veo más allá…
Del conocimiento tan empírico del que te has hecho…
De ese que crees tan cierto

Y entonces me irrita el calor que emanas,
Ese calor lumínico, esa obstinación,
Que a ti te irrita más… porque sabes que puedes estar en un error…
Porque sabes que yo veo desde fuera…

Y como en la tierra,
Y los hombres,
Antes del sofocamiento,
Llega una nube salvadora…
A mediar…

Y difumina la luz,
Y ves lo que no veías,
Y yo te veo otra vez…
Y otra vez me ciegas.

(A Natalia)