martedì, dicembre 05, 2006

... con un beso

Estoy pensando en ti
decido ir a buscarte
pero sé que no estarás.
Así es como aquel,
insistente deseo de mi alma,
es frustrado en su concepción.

Las ansias al fin
carcomen las trazas
que de mi razón quedaban...
es entonces que el abrumante grito,
que encerrado,
por mi espíritu estaba,
encuentra, en tu memoria
su voz,
y en mis recuerdos,
su ahliento.

No puedo.
Con él no puedo.
Necesito ayuda,
certeramente la tuya.
Ven conmigo y sofócalo

...con un beso

domenica, dicembre 03, 2006

La distancia


No logro oler tus palabras
ni tampoco ver tus caricias.
No obstante,
la distancia entre nosotros
ha cambiado el sabor,
el sabor de esas miradas,
que entre recuerdos,
saboreo.

Ahora te siento más cerca,
y sé que es la distancia,
que me hace verte en la oscuridad,
en mis recuerdos y en el cielo.
Que me hace verte en todos lados,
querer abrazarte y no poder…

y extrañarte hasta el cansancio,
hasta que las penas hacen lo suyo,
y aquel dolor del alma
insufrible se hace.

En todo momento
saboreo tu presencia
porque estás cerca...

Estás conmigo
en todo suspiro,
en mi sangre,
y en mis palabras.

Estás en mi;
y es por eso
que en cada segundo
del presente y futuro

TE AMO

venerdì, dicembre 01, 2006

Amor o muerte... no sé


Pasión y alegría desbordante
sin duda una mascara sardónica.Y aunque a veces lo dudo
logro ver mas adentro...

Licencias me tomo,
ya que permisos no obtengo,
de profanar suelo santo
en su corazón acorazado.

Finalmente consigo,
un contacto infinito,
en un momento finado,
ver un sinfín de verdad.

Es entonces que descubro
certidumbre a mis cuestiones,
que de pasión atormentadas,
siguen el sendero que Ella marca.

La ternura que
junto con otras cualidades
le encontré...
Han logrado convencerme.

Tendido aquí
esperando desesperado
la pequeña muerte que no llega;
y extrañando mi veneno,
tanto o más que a la asesina,
he decidido escribir:
que me rindo ante tu grandeza,
y me esclavizo ante tu sentir,
a tus caprichos o deseos,
sueños o ilusiones.

Con una sóla condición
que como plegaria,
humildemente te entrego:
Abre tu corazón
y correspóndeme con tu amor,
con una mirada dulce
que mis labios apenas sientan,
o un susurro discreto
que me haga perder la razón.